sábado, 16 de septiembre de 2017

Ruta Catara III. Duilhac-sous-Peyrepertuse


Seguimos nuestra ruta de los cátaros saliendo de Cucugnan por la D14. A poco más de 5 kilómetros se encuentra el pequeño pueblo de Duilhac-sous-Peyrepertuse.



Los 150 habitantes son apodados sauta-rocs o salta peñones pues el pueblo se encuentra en una zona muy montañosa de las Corbières. rodeado a ambos lados por dos paredes calizas del Cretácico.






El pueblo está construido sobre un promontorio rocoso, con vistas a un pequeño circo donde se encuentran casi todas las parcelas que aún se cultivan, actualmente con viñedos donde antiguamente había olivos. Mas arriba, en las cuestas hacia el castillo de Peyrepertuse, donde no es posible el cultivo, podemos encontrar ovejas y abejas.





El pueblo ha conservado su centro medieval, llamado el "Fuerte", que corresponde con las murallas del burgo fortificado en el siglo XIV. Se trata de un circulo de paz, pequeño recinto fortificado cuyo centro suele ser una iglesia en el que los habitantes podían refugiarse con sus bienes bajo la protección divina.




En la rampa que lleva a la iglesia hay una cruz de hierro forjado que fue realizada en 1855 como se puede ver en la inscripción que relizó Pla Alexis, el herrero del pueblo. Es una cruz que 
demuestra los ultrajes que sufrió Jesús y que lleva los instrumentos de la Pasión de Cristo: lanza, tenazas...




En la parte baja del pueblo brota del peñón la fuente fresca de Duilhac, abundante y muy agradable de beber.


Recientemente se ha decorado con un verso de Ronsard: "Ojalá se enamore quienquiera que beba de ella". Muy cerca se encuentra el antiguo molino de aceite cuya rueda fue impulsado por una mula hasta que se detuvo en 1921 y ahora se ha transformado en un albergue. A principios del siglo XX, los olivos eran todavía numerosos en el Valle de Verdouble ya que sólo se consumía aceite de oliva. La recolección de la aceituna se efectuaba en invierno: "Para el día de San Andrés (30 de noviembre), a varear los olivos" Otro dicho: "Quien cosecha las aceitunas antes de enero deja el aceite en el olivo". Después de llevadas las aceitunas a la almazara, se las molía en un recipiente circular con una muela accionada por un mulo. El producto obtenido se ponía en cestas flexibles apiladas bajo el lagar. Durante la presión, se echaba agua caliente que llevaba el aceite hasta depósitos o tinajas y luego se recogía el agua que quedaba en la superficie. Aunque existían dos molinos en Tuchan, muchos habitantes de esta localidad y de Paziols preferían traer a Duilhac las aceitunas por la buena calidad de sus aguas.


Subiendo las escaleras que hay junto a la fuente nos encontramos una terraza con una familia de jabalís muy peculiar.


Ya en la parte alta del pueblo en una gran plaza hay un mercado cubierto construido no hace muchos años.

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En esta parte del pueblo podemos ver la parte trasera de la Iglesia de San Miguel.


Desde muchas de las callejuelas de Duilhac se puede divisar el Castillo de Peyrepertuse, nuestra siguiente etapa en la ruta catara y uno de los principales puntos de la ruta de los castillos de Francia.



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