domingo, 5 de marzo de 2017

Ruta Cátara I. Castillo de Queribus: el último bastión cátaro

Muy cerquita de Barcelona a 2 horas 37 minutos se encuentra uno de los castillos cátaros más espectaculares. Salimos de Barcelona por la AP-7 hasta la frontera con Francia donde tomamos la A9 que nos lleva hasta Perpignan. Tomamos la salida 41 Perpignan Nord para tomar la D12 dirección Rivesaltes. En Maury encontramos el desvío que nos llevará en dirección a Cucugnan hasta el Castillo de Queribus. Desde Pepignan hemos recorrido 39 kilómetros por lo que también es una posible excursión a realizar tomando como base la capital de la Cataluña Norte.



Una vertiginosa subida nos lleva hasta el parking donde se encuentra la taquilla del castillo. El parking es bastante amplio y somos los únicos visitantes. Hay disponibles unos aseos públicos.

Es uno de los pocos castillos cátaros abiertos en el mes de Enero. Los horarios varían en función de los meses:

Enero 10h30-16h
Noviembre-Diciembre-Febrero 10h-17h
Marzo 10h-17h
Abril 10h-18h
Mayo-Junio-Septiembre 9h30-19h
Octubre 10h-18h30
Julio-Agosto 9h-20h

Las tarifas son:

Adulto : 6,50 €
Niño : 3,50 € (6-15 años)
Grupos : 5 € (al menos 20 personas) Libre para guía y conductor
Audioguía : 4 € (para la segunda persona es gratuito)

Con el Passeport Cataro te hacen 1€ de descuento y te entregan un folleto muy detallado del castillo y del pueblo.

Esta permitido visitar el castillo con vuestro perro siempre que vaya atado.

También es conveniente llevar agua pues no vamos a encontrar fuentes.

A tener en cuenta que esta prohibida la visita en caso de tormenta. Por otro lado hay que tener cuidado con el fuerte viento que nos vamos a encontrar en la ascensión y en la cima.

La visita puede durar aproximadamente una hora.


Antes de llegar al parking hemos aprovechado una parada para ver que sobre una formidable cima de montaña, se recorta la imponente figura del castillo de Quéribus. Un castillo casi inexpugnable por ser la continuación de la montaña en que fue construido.




Un sendero fácilmente accesible te lleva en 10-15 minutos andando hacia la entrada del castillo. Señales pedagógicas y mapas de orientaciones jalonan el circuito de la visita. En primer lugar encontramos un pozo.



En nuestra ascensión tenemos una perfecta vista del ala norte del castillo con sus tres murallas superpuestas y el torreón.
La ventaja del castillo de Quéribus fue importante para los cátaros, por lo escarpado del sitio a defender, además de su recia construcción que aun puede contemplarse, impresionantes muros de Quéribus. que aprovechando las rocas que lo rodean, era muy difícil su asalto.



Como si fuera un nido de águila, su situación geográfica le permite realizar una increible vigilancia sobre la totalidad del llano del Rosellón. Durante la cruzada contra los « Albigenses » Queribus albergó a los Cátaros. Es el último bastión que cae en manos de los Cruzados en 1255, once años después de la caída de Montsegur. Desde entonces, el castillo de Queribus formó parte del reino de Francia, bajo el reinado de San Louis. En 1258, tras la firma del tratado de Corbeil, Queribus se convirtió en una pieza maestra de la defensa francesa. En 1659, bajo el reinado de Louis XIV, Queribus perdió su interés estratégico con el tratado de los Pirineos que estableció una nueva frontera entre Francia y España.



Antes de llegar a la puerta del castillo nos encontramos la plataforma donde se encuentran los restos de los antiguos edificios y caballerizas junto al acceso por una escalera en caracol.


Llegamos a la puerta protegida por una matacán.


Se pueden visitar diferentes estancias donde vemos como se han construido sobre la propia roca de la cima.



Impresiona pensar como debía ser la vida cotidiana en este castillo durante los asedios de los enemigos. Estancias lúgubres y pequeñas ventanas con un fortísimo viento que no deja de azotar la cima en la que nos encontramos.



El estado y la conservación de Queribus es bastante buena. Aún se pueden observar elementos de la vida cotidiana de aquel tiempo en la fortaleza : cisterna, chimenea…También podréis descubrir una arquitectura militar muy completa.



Desde la imponente altura del castillo de Quéribus tenemos una vista de gran amplitud y belleza, el Rosellón, Albeses, el Canigó, el Puigmal, y aun la vista puede extenderse mas en la lejanía, al contemplar el mar Mediterráneo, en el fondo de este conjunto de paisajes.



En el patio podemos ver el ventanal de cruceros cruciforme coronando tres saeteras de tipo primitivo y la torre que alberga la gran escalera de caracol.



Su torre del homenaje es muy famosa por su sala de estilo gótico primitivo cuya bóveda descansa sobre un enorme pilar circular.



Del capitel de esta gruesa columna surgen los nervios de crucería gótica que se cruzan en el techo. 



En esta sala fue donde probablemente se situó la capilla de san Luis, utilizada por los cátaros.



Subimos la imponente escalera de caracol de la torre del homenaje que nos lleva a la terraza.



Desde sus 728 metros de altura la terraza de la torre del homenaje ofrece un panorama inolvidable que se extiende desde el mar hacia las Corbières y los Pirineos. 

A pesar de la la inexpugnabilidad del castillo de Quéribu, este se entregó a los cruzados y al senescal de Carcassonne sin apenas resistencia, hecho inexplicable por el que los historiadores no se ponen de acuerdo.

Sin lugar a dudas una escapada que encantará a toda la familia incluida la mascota.

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