martes, 27 de octubre de 2015

Puigverd d´Agramunt, visitando sus murallas




Puigverd d´Agramunt es un municipio de la comarca del Urgell.
Sus 260 habitantes viven alrededor de los restos del antiguo castillo de Puigverd, en una colina a la derecha del río Sió.
El topónimo es la aglutinación de «puig» y «verd», escrita con grafia antigua fonetica Puigvert, forma que fue oficial hasta el 1983.

El principal eje de comunicaciones es la carretera local de Agramunt a Cervera, por el que llegamos y que pasa tocando el pueblo y enlaza con la C-14 y la A-2. Estamos a 18 km de Tárrega y 2 km de Agramunt.



La bonita vista que hay desde el pueblo, reforzada por los edificios de la iglesia y el castillo llama la atención e invita a hacer una visita.



La configuración de las calles y la constante presencia de murallas nos indican la importancia que tuvo en épocas pasadas.



La muralla del pueblo está hecha de piedra. Se conserva toda porque hay casas encima. En el año 2003 se reconstruyó toda la estructura de la muralla.



Las calles, con un trazado en zig-zag para suavizar las pendientes, bajan hasta la zona plana del río.



En tiempos antiguos, el pueblo ocupaba sólo la plana más elevada y después fue creciendo y extendiéndose por las laderas de la colina.



La Iglesia Parroquial de Sant Pere se trata de un edificio neoclásico de grandes dimensiones construido alrededor del siglo XVIII sobre una antigua iglesia románica. El primitivo edificio data del 1080 y está incluido en el testamento de Adelaida, esposa de Ponç i Dalmau que habla de la construcción de la iglesia cerca del castillo.



En la fachada principal hay una portada de inspiración neoclásica de gran sencillez con dos pilares laterales encabezados por el escudo del obispo. Sobre él un rosetón da luz al interior de la iglesia. La silueta de la fachada tiene una caprichosa forma de líneas onduladas.



Sobresale el campanario de planta cuadrada, tiene un ventanal a cada lado y está coronado por una pequeña cúpula.
De la primitiva iglesia románica, apenas queda algún rastro en la actual sacristia.



El castillo, situado en la parte alta del pueblo, junto a la iglesia, fue testigo de los diversos señores que tuvieron el dominio del pueblo. Ya estaba documentado en 1061 gracias al testamento de Pere Miró de Pons, señor de Puigverd. Después de su muerte recibió la herencia Bernat Pere.



Sólo queda la fachada donde está el escudo de los últimos señores, los Pinòs, que también eran marqueses de Santa María de Barberà.
En el año 1985 fue declarado Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN).



La ermita de Sant Miquel es de estilo románico primitivo y está situada en la calle del mismo nombre.



El interior es de una sola nave. Se venera la Mare de Déu del  Roser aunque antiguamente se veneraba Sant Miquel. Su construcción se fija hacia los siglos XI-XII. La imagen de piedra es rectangular y es de pequeñas dimensiones.



La puerta es adintelada y un campanario de espadaña con una sola campana corona la fachada.



En el exterior encontramos lo que parece una pila de agua bendita.



La ermita está construida sobre la roca.

En el término de Puigverd d 'Agramunt, cerca de Castellnou d 'Ossó se encontraron en 1961, a raíz de unos trabajos agrícolas, los restos de unos mosaicos policromados, piedras y tenazas del siglo IV. En 1928, ya se habían encontrado en el mismo terreno restos de huesos y tumbas romanas.
El mosaico es una técnica decorativa con pequeñas piezas, llamadas teselas que llenan un espacio, sea de pavimento o mural, formando dibujos y formas. Los mosaicos de Puigverd d 'Agramunt junto con los de Ampurias, en Girona son los mosaicos pavimentados más importantes de Cataluña.
Como la población tenía buenas tierras de cultivo, el río Sió y estaba cerca de la la antigua Iesso, Guissona en la vía romana, estos factores determinaron el establecimiento de esta villa romana que se dedicaba especialmente a la explotación agrícola.
Se encontraron tres mosaicos policromados situados en tres habitaciones diferentes. Estaban decorados con motivos geométricos, florales y animales. Había referencias de un circo, un gladiador y un anfiteatro romano. Los colores predominantes eran blanco, negro, rojo, azul y amarillo.

Cerca del río se conserva el macizo edificio del que fue molino de harina y los grandes muros que hacían de contrafuerte a la gran balsa del molino.



Puigverd d’Agramunt ocupa una superficie importante del valle del Sió, el cual se extiende alrededor del pueblo. Sin lugar a dudas un buen lugar para disfrutar de paz y tranquilidad.

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