sábado, 16 de septiembre de 2017

Ruta Catara 3. Duilhac-sous-Peyrepertuse



Seguimos nuestra ruta de los cátaros saliendo de Cucugnan por la D14. A poco más de 5 kilómetros se encuentra el pequeño pueblo de Duilhac-sous-Peyrepertuse.



Los 150 habitantes son apodados sauta-rocs o salta peñones pues el pueblo se encuentra en una zona muy montañosa de las Corbières. rodeado a ambos lados por dos paredes calizas del Cretácico.






El pueblo está construido sobre un promontorio rocoso, con vistas a un pequeño circo donde se encuentran casi todas las parcelas que aún se cultivan, actualmente con viñedos donde antiguamente había olivos. Mas arriba, en las cuestas hacia el castillo de Peyrepertuse, donde no es posible el cultivo, podemos encontrar ovejas y abejas.





El pueblo ha conservado su centro medieval, llamado el "Fuerte", que corresponde con las murallas del burgo fortificado en el siglo XIV. Se trata de un circulo de paz, pequeño recinto fortificado cuyo centro suele ser una iglesia en el que los habitantes podían refugiarse con sus bienes bajo la protección divina.




En la rampa que lleva a la iglesia hay una cruz de hierro forjado que fue realizada en 1855 como se puede ver en la inscripción que relizó Pla Alexis, el herrero del pueblo. Es una cruz que 
demuestra los ultrajes que sufrió Jesús y que lleva los instrumentos de la Pasión de Cristo: lanza, tenazas...





En la parte baja del pueblo brota del peñón la fuente fresca de Duilhac, abundante y muy agradable de beber.



Recientemente se ha decorado con un verso de Ronsard: "Ojalá se enamore quienquiera que beba de ella". Muy cerca se encuentra el antiguo molino de aceite cuya rueda fue impulsado por una mula hasta que se detuvo en 1921 y ahora se ha transformado en un albergue. A principios del siglo XX, los olivos eran todavía numerosos en el Valle de Verdouble ya que sólo se consumía aceite de oliva. La recolección de la aceituna se efectuaba en invierno: "Para el día de San Andrés (30 de noviembre), a varear los olivos" Otro dicho: "Quien cosecha las aceitunas antes de enero deja el aceite en el olivo". Después de llevadas las aceitunas a la almazara, se las molía en un recipiente circular con una muela accionada por un mulo. El producto obtenido se ponía en cestas flexibles apiladas bajo el lagar. Durante la presión, se echaba agua caliente que llevaba el aceite hasta depósitos o tinajas y luego se recogía el agua que quedaba en la superficie. Aunque existían dos molinos en Tuchan, muchos habitantes de esta localidad y de Paziols preferían traer a Duilhac las aceitunas por la buena calidad de sus aguas.



Subiendo las escaleras que hay junto a la fuente nos encontramos una terraza con una familia de jabalís muy peculiar.



Ya en la parte alta del pueblo en una gran plaza hay un mercado cubierto construido no hace muchos años.


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En esta parte del pueblo podemos ver la parte trasera de la Iglesia de San Miguel.


Desde muchas de las callejuelas de Duilhac se puede divisar el Castillo de Peyrepertuse, nuestra siguiente etapa en la ruta catara y uno de los principales puntos de la ruta de los castillos de Francia.



lunes, 13 de marzo de 2017

Ruta Cátara 2. Cucugnan, la leyenda del cura



Al pie del castillo de Queribus, el pintoresco pueblo de Cucugnan y su precioso viñedo atrae todas las miradas.



A la entrada del pueblo, enfrente de la oficina de turismo, hay un parking donde dejamos el coche. Entramos al pueblo por un arco medieval.



Desde luego que lo mas destacable de Cucugnan es el molino de viento D’Omer. En un estado perfecto ya que fue restaurado en 2013 las primeras noticias que se tienen son del año 1692. Perteneció al señor de Cucugnan hasta la Revolución. En 1838 se encontraba en ruinas.



Las aspas de fresno se orientan cara al viento gracias a un techo giratorio. Están forradas con tela que el molinero desplegaba según la fuerza del viento.



A los pies del molino hay una panadería con horno propio. Muy recomendable probar el fantástico pan que venden.



Desde allí bajamos a la cercana Iglesia de Saint Jullien y St. Basillisse (s. XIV). La iglesia de Cucugnan fue inicialmente construida en la explanada situada en la cima del pueblo donde se encontraba el castillo de los señores de Cucugnan. Las primeras noticias que se tienen de esta iglesia son del año 1360. Fue destruida en 1860 para construir la iglesia actual.



Es una construcción muy sobria, de estilo neogótico, se compone de una nave de tres tramos, de un coro poligonal, de dos capillas que forman un crucero y de un campanario en el ala norte del coro,
La iglesia alberga una peculiar talla de una virgen embarazada del siglo XVII. Se puede visitar una exposición sobre las Vírgenes Marías encintas que hay en Francia.



Paseamos por las escarpadas y sinuosas calles que nos llevan  hasta el teatro dedicado a Achille Mir, escritor de la región y autor de una versión en lengua occitana del sermon del cura de Cucugnan. Se pueden visionar dos documentales: uno sobre la historia del sermón del cura de Cucugnan y otro sobre el castillo de Queribus.


Cucugnan es famoso por la leyenda del sermón del cura. Esta leyenda nos habla del padre Martín, que preocupado porque todos los domingos nadie acudía a misa decidió soltar un sermón, en el cual relató que había ido a buscar a los habitantes de Cucugnan al Cielo, al Purgatorio y al Infierno.
Fue en este último lugar donde los halló, y metió tanto miedo en sus cuerpos, que a lo largo de la semana siguiente todos los habitantes del pueblo se confesaron y desde entonces famosas son las virtudes de los habitantes de Cucugnan.

Los horarios del Teatro dependen del mes en el que lo visitéis:

Enero 13h30-16h 
Noviembre-Diciembre-Febrero 13h-17h30 
Marzo 14h-18h 
Abril 14h-19h 
Mayo-Junio-Septiembre 10h30-12h30 y 14h-19h30 
Octubre 14h-18h 
Julio-Agosto 10h30-12h30 y 14h-19h30 

La historia del cura de Cucugnan  y Las llaves de Quéribus son los dos audiovisuales que podéis ver aunque son sólo en francés. Duran 30 minutos cada uno y los precios son para los adultos 2 € cada audiovisual y los niños entran gratis.

domingo, 5 de marzo de 2017

Ruta Cátara 1. Castillo de Queribus: el último bastión cátaro

Muy cerquita de Barcelona a 2 horas 37 minutos se encuentra uno de los castillos cátaros más espectaculares. Salimos de Barcelona por la AP-7 hasta la frontera con Francia donde tomamos la A9 que nos lleva hasta Perpignan. Tomamos la salida 41 Perpignan Nord para tomar la D12 dirección Rivesaltes. En Maury encontramos el desvío que nos llevará en dirección a Cucugnan hasta el Castillo de Queribus. Desde Pepignan hemos recorrido 39 kilómetros por lo que también es una posible excursión a realizar tomando como base la capital de la Cataluña Norte.



Una vertiginosa subida nos lleva hasta el parking donde se encuentra la taquilla del castillo. El parking es bastante amplio y somos los únicos visitantes. Hay disponibles unos aseos públicos.

Es uno de los pocos castillos cátaros abiertos en el mes de Enero. Los horarios varían en función de los meses:

Enero 10h30-16h
Noviembre-Diciembre-Febrero 10h-17h
Marzo 10h-17h
Abril 10h-18h
Mayo-Junio-Septiembre 9h30-19h
Octubre 10h-18h30
Julio-Agosto 9h-20h

Las tarifas son:

Adulto : 6,50 €
Niño : 3,50 € (6-15 años)
Grupos : 5 € (al menos 20 personas) Libre para guía y conductor
Audioguía : 4 € (para la segunda persona es gratuito)

Con el Passeport Cataro te hacen 1€ de descuento y te entregan un folleto muy detallado del castillo y del pueblo.

Esta permitido visitar el castillo con vuestro perro siempre que vaya atado.

También es conveniente llevar agua pues no vamos a encontrar fuentes.

A tener en cuenta que esta prohibida la visita en caso de tormenta. Por otro lado hay que tener cuidado con el fuerte viento que nos vamos a encontrar en la ascensión y en la cima.

La visita puede durar aproximadamente una hora.


Antes de llegar al parking hemos aprovechado una parada para ver que sobre una formidable cima de montaña, se recorta la imponente figura del castillo de Quéribus. Un castillo casi inexpugnable por ser la continuación de la montaña en que fue construido.




Un sendero fácilmente accesible te lleva en 10-15 minutos andando hacia la entrada del castillo. Señales pedagógicas y mapas de orientaciones jalonan el circuito de la visita. En primer lugar encontramos un pozo.



En nuestra ascensión tenemos una perfecta vista del ala norte del castillo con sus tres murallas superpuestas y el torreón.
La ventaja del castillo de Quéribus fue importante para los cátaros, por lo escarpado del sitio a defender, además de su recia construcción que aun puede contemplarse, impresionantes muros de Quéribus. que aprovechando las rocas que lo rodean, era muy difícil su asalto.



Como si fuera un nido de águila, su situación geográfica le permite realizar una increible vigilancia sobre la totalidad del llano del Rosellón. Durante la cruzada contra los « Albigenses » Queribus albergó a los Cátaros. Es el último bastión que cae en manos de los Cruzados en 1255, once años después de la caída de Montsegur. Desde entonces, el castillo de Queribus formó parte del reino de Francia, bajo el reinado de San Louis. En 1258, tras la firma del tratado de Corbeil, Queribus se convirtió en una pieza maestra de la defensa francesa. En 1659, bajo el reinado de Louis XIV, Queribus perdió su interés estratégico con el tratado de los Pirineos que estableció una nueva frontera entre Francia y España.



Antes de llegar a la puerta del castillo nos encontramos la plataforma donde se encuentran los restos de los antiguos edificios y caballerizas junto al acceso por una escalera en caracol.


Llegamos a la puerta protegida por una matacán.


Se pueden visitar diferentes estancias donde vemos como se han construido sobre la propia roca de la cima.



Impresiona pensar como debía ser la vida cotidiana en este castillo durante los asedios de los enemigos. Estancias lúgubres y pequeñas ventanas con un fortísimo viento que no deja de azotar la cima en la que nos encontramos.



El estado y la conservación de Queribus es bastante buena. Aún se pueden observar elementos de la vida cotidiana de aquel tiempo en la fortaleza : cisterna, chimenea…También podréis descubrir una arquitectura militar muy completa.



Desde la imponente altura del castillo de Quéribus tenemos una vista de gran amplitud y belleza, el Rosellón, Albeses, el Canigó, el Puigmal, y aun la vista puede extenderse mas en la lejanía, al contemplar el mar Mediterráneo, en el fondo de este conjunto de paisajes.



En el patio podemos ver el ventanal de cruceros cruciforme coronando tres saeteras de tipo primitivo y la torre que alberga la gran escalera de caracol.



Su torre del homenaje es muy famosa por su sala de estilo gótico primitivo cuya bóveda descansa sobre un enorme pilar circular.



Del capitel de esta gruesa columna surgen los nervios de crucería gótica que se cruzan en el techo. 



En esta sala fue donde probablemente se situó la capilla de san Luis, utilizada por los cátaros.



Subimos la imponente escalera de caracol de la torre del homenaje que nos lleva a la terraza.



Desde sus 728 metros de altura la terraza de la torre del homenaje ofrece un panorama inolvidable que se extiende desde el mar hacia las Corbières y los Pirineos. 

A pesar de la la inexpugnabilidad del castillo de Quéribu, este se entregó a los cruzados y al senescal de Carcassonne sin apenas resistencia, hecho inexplicable por el que los historiadores no se ponen de acuerdo.

Sin lugar a dudas una escapada que encantará a toda la familia incluida la mascota.

sábado, 14 de noviembre de 2015

La Guardia d´Urgell y la Torre de Deu



A 14 km de Tárrega y 2,5 km de Tornabous, en la zona plana de la comarca del Urgell y al pie de la sierra de Almenara, se encuentra esta pequeña pedanía de Tornabous. 

La principal vía de comunicación para llegar es la carretera comarcal C-53 de Tàrrega a Balaguer que lleva hasta Tornabous, donde se toma la carretera LV-3231 que lleva hasta la Guardia. Otra carretera transversal va a Agramunt en sentido norte, y a Barbens y Bellpuig en sentido sur. Nosotros llegamos a través de esta carretera pues hemos salido de Agramunt y visitado antes el Pilar d´Almenara.

Sorprende que en un pueblo de apenas 160 habitantes podemos encontrar dos edificios románicos y unocon clara influencia modernista.

La economía del pueblo se basa en la agricultura, por lo que en los alrededores vemos grandes cultivos de maíz, trigo y alfalfa.

Su nombre proviene del nombre germánico watdja que quería decir construcción de defensa o vigilancia. El pueblo tiene su origen en el siglo XI, ya que en el año 1063 es nombrada como Guàrdia de Déu en los textos que narran las luchas territoriales del castillo de Almenara.



Aparcamos en la carretera y entramos al pueblo a través de un arco.

El primer edificio de interés que encontramos es la antigua Iglesia de Sant Sebastià. Esta iglesia es del siglo XVII y es de estilo barroco con reminiscencias románicas. Antiguamente fue la iglesia parroquial del pueblo, pero hoy en día ya no se celebra allí ningún culto religioso.




El edificio tiene una sola nave. La fachada tiene una gran portalada formada por una arcada de medio punto con la dovella central gravada con la fecha de consagración de la iglesia: 1619.

Sobre el portal también hay una pequeña fornicula alargada con una cubierta de pechina y sin ninguna imagen en su interior, un escudo muy erosionado y difícil de identificar y un rosetón restaurado recientemente con una flor de forma hexagonal.



La fachada está coronada por el campanal de espadaña con dos ojos de arco de medio punto que conservan las campanas, y en la parte superior, una pequeña abertura de arco de medio punto sin campana.



A través de una calle cercana, subimos las escaleras que salvan la pequeña elevación en el centro del pueblo donde se encuentra la torre de la Guardia de Deu. Se trata de una torre de unos 9 metros de altura, de planta rectangular, que fue construida en el siglo XI. Fue contruida directamente sobre una roca y se encuentra dividida internamente por tres pisos o estancias.




El primer piso está formado por una cámara cubierta con vuelta de cañón de medio punto, desde la cual se puede acceder a la terraza superior por una abertura rectangular.

En el piso inferior, cubierto con vuelta rebajada, se accedía por medio de una abertura, también rectangular, situada en el suelo del primer piso.

Del piso superior no queda ningún elemento del suelo ni del posible coronamiento de los muros.




La puerta de arco de medio punto está a 6 metros de altura del muro.

Son visibles los agujeros abiertos para reforzar las vigas de construcciones adosadas a la torre en épocas más tardías.

La puerta inferior del muro oriental se trata claramente de un elemento añadido mas tarde.

En la segunda mitad de los años 80 se arregló el entorno de la torre, recortando la roca base y construyendo un muro de contención con escaleras que facilitan el acceso al pie de la fortificación. 

Es posible que la torre dependiese de la fortaleza de Almenara y estuviese habitada por señores ya que en el siglo XII hay documentados diferentes caballeros que llevan el apellido Guàrdia y que podrían ser señores o castellanos de la fortaleza.

El pueblo de la guardia creció alrededor de la torre. Mas tarde el edificio fue utilizado como vivienda. Durante los años 80 se realizaron reformas en las escaleras que conducen a la torre.

La Guàrdia d’Urgell fue posesión de la orden de los hospitalarios. Por ello sabemos que en el siglo XVII, la Guàrdia se consideraba un lugar despoblado ya que hacen constar que en el 1650 no vívia nadie y en el 1696 sólo había una familia.

En el terraplén situado delante de la torre han colocado un escudo con las cuatro barras.




Junto a la carretera y a la entrada del pueblo se encuentra la iglesia parroquial de Santa María. Se construyó en 1967, según proyecto del arquitecto Isidre Puig i Boada, y por el constructor Pere Camats sangrà. Aunque es un edificio moderno, de obra vista, destaca por su influencia gaudiniana. Actualmente es el lugar donde se celebran todos los actos religiosos.




Nos llaman la atención las cigüeñas que tienen su nido sobre el particularísimo campanar.

El Pilar d´Almenara, vigía de la plana del Urgell

Del antiguo castell de Almenara sólo queda en pie la torre maestra. Este castillo fue levantado en un punto estratégico de la sierra de Almenara. Almenara tiene origen árabe y significaría torre de vigía. El castillo estuvo bajo el dominio de los condes de Urgell y formaba parte de una red de fortificaciones que defendían las fronteras con los musulmanes.




Actualmente recibe el nombre popular de Pilar d´Almenara y se levanta en el punto más alto de la sierra de Almenara, en el extremo meridional del altiplano que la corona. La sierra de Almenara separa por el sur el Sió de las tierras planas del Urgell.
Nos encontramos en el término de Almenara Alta, pedanía de Agramunt. Desde Agramunt es muy fácil de llegar. Casi a las afueras de Agramunt, en una rotonda está la intersección de la C-14 con la LV-3231. Continuamos por esta última carretera, en dirección a Tornabous. A unos 4,8 km., a la derecha de la carretera, hay un pequeño cartel indicando la ubicación de esta construcción, situada a la izquierda. Allí mismo, hay una pequeña pista, sin asfaltar, y cerrada al final, donde podemos aparcar el coche.
La torre, al otro lado de la carretera, ya es visible al fondo. Junto a la carretera y en dirección a la torre, nace un camino que en unos 5 minutos nos llevará a la torre, sin ninguna dificultad.




El Pilar d´Almenara es una torre cristiana de los siglos XI-XII destinada a defensa y vigilancia. Fue mandada construir por el Obispo de Manresa, y de ahí viene su apodo, Torre Manresana.

La torre, como han demostrado las excavaciones, fue construída sobre un antiguo poblado tardorromano y visigótico.





La estructura de esta torre es la misma que la de las torres defensivas cristianas de la zona de la montaña leridana. Su sección es circular, mide 7 metros de diámetro y 15 de altura, y el grosor de sus muros es de 2 metros. En su interior presenta dos pisos abovedados, más la parte que baja hasta el suelo, también vacía.

La entrada se encuentra a media altura, para evitar un acceso fácil en caso de ser atacada. Se puede acceder a la parte superior de la torre mediante dos tramos de escaleras, el segundo de ellos totalmente vertical y situado en el interior de la torre.

Las paredes están construidas a base de pequeñas rebanadas de piedra dura sin trabajar dispuesta en dos hileras, con el interior relleno de piedras y argamasa.




Nos encontramos en un punto de referencia geográfico de la comarca que destaca en la lejanía.

Desde la torre se domina una magnifica panorámica de la plana de Urgell.

Es tal el valor estratégico del lugar donde se alzaba el castillo que durante la guerra civil de 1936-39 se construyeron una red de trincheras aprovechando parte de los materiales del castillo.




Cerca de la torre, a unos 300 metro, se encuentran las ruinas de la ermita románica de Sant Vicenç. Se trata de los restos de la iglesia y parte de la muralla que cerraba el castillo de Almenara, formado por la propia torre, algunas viviendas, la iglesia y estas murallas.
La iglesia se conservó relativamente bien hasta el fin de la guerra civil española, cuando gran parte de sus piedras fueron utilizadas por el ejército republicano para construir nidos de ametralladoras.

martes, 3 de noviembre de 2015

Mafet, la inspiración de Guinovart

Mafet es una pequeña pedanía de Agramunt (Urgell), situado en la ribera del Sió. A 4 km al norte de Agramunt y 20 km de Tárrega, cerca de la carretera C-14 que va hacia Artesa de Segre y cerca del canal de Urgell.

Las buenas comunicaciones, la proximidad a la villa de Agramunt y las fértiles tierras dan una gran vitalidad a la población, aunque se trata de una localidad pequeña y discreta que no llega a los 100 habitantes. Las edificaciones más antiguas suben por una colina coronada por la iglesia parroquial de Sant Llorenç, y el pueblo se ha ido extendiendo hacia la planicie, hasta la carretera, que hoy es la calle principal.

El canal cruza la carretera justo al lado de las mismas casas y desde el puente hasta la parte antigua, siempre cuesta arriba, se encuentran la plaza y dos imponentes casas solariegas del siglo XVII.



 
La Casa Reinald o Benet del Segarrenc, se encuentra en la plaça de la Germandat. Es un edificio renacentista de los siglos XVI-XVII. Esta casa señorial de planta rectangular está subdividida en cuatro plantas.
 


La planta baja, está centrada por una puerta con un arco de medio punto rebajado. La puerta esta flanqueada por dos pequeñas ventanas enrejadas.
En un lateral hay una gran arcada que nos conduce al patio o corral del edificio.


 

La planta noble esta caracterizada por tres ventanales balconados rectangulares y cerrados con barandillas de forja. Por encima de cada una se pueden apreciar tres vestigios de antiguas aberturas de medio punto adoveladas. En la ventana central, la más destacada del edificio, está el escudo familiar.


 

En la tercera planta se abren tres ventanales rectangulares más. En la parte superior se vuelve a observar la presencia de los arcos de medio punto de anteriores vestigios constructivos.

Justo bajo el tejado, esta el piso correspondiente a las buhardillas, caracterizado por tres aberturas cuadrangulares.


 

Pero sin lugar a dudas el elemento más representativo del edificio es la torre de planta cuadrada que se le anexo en tiempos posteriores a su construcción, hecha de piedras regulares y con pequeñas aberturas de medio punto en la primera planta y lobuladas en la segunda.
 


En el carrer Major 14, se encuentra Casa Torres. Se trata de una casa majestuosa y señorial de estilo barroco y construída a mediados del siglo XVIII.
Está subdividida en tres niveles claramente diferenciados. La planta baja está centrada por un gran portal formado por un arco de medio punto donde hay grabado un escudo con el símbolo de dos torres, en clara referencia al nombre de la casa. El escudo esta flanqueado por la fecha de construcción: 1773.
La segunda planta está formada por cinco arcadas de medio punto sostenidas por columnas dóricas.
Finalmente hay un tercer piso que son las buhardillas o el terrado, también formado por cinco aberturas adobelladas de medio punto sostenidas por columnas. En las bandas laterales de toda la vivienda hay un marco moldurado como decoración.


 

Mafet estaba antiguamente amurallado, y ello se nota en las calles que rodean la iglesia.
La iglesia de Sant Llorenç esta construída con bloques de piedra regulares. La portada es de arco de medio punto adobellado, sobre la cual hay una inscripción que la data en 1617 y el escudo del pueblo de Mafet.

 


En la parte central superior de la fachada se levanta un campanar de espadaña inutilizado porque no están presentes las campanas.


 

En el centro de la fachada se abre un pequeño rosetón de estilo gótico flamígero. Sin embargo en la parte izquierda hay adosado un segundo campanario de planta cuadrada y aberturas en arco de medio punto. Interiormente la iglesia se distribuye con una única cubierta con vuelta de cañón reforzada con arcos. Tiene un coro y un ábside poligonal. Lateralmente se distribuye en dos capillas en cada lado. Cada capilla tiene una estructura diferente.

Conserva una pila bautismal muy robusta con un basamento cuadrado. Encima hay un fuste cilíndrico enmarcado por dos amplias anillas a ambos lados. La pila, de gran espesor, es muy abierta y ancha. Es lisa excepto la parte delantera central superior, donde hay un bajo relieve con un escudo donde se representa una palma de una mano, haciendo referencia a la villa de Mafet. En un friso está grabada la fecha de ejecución de la pila: 1.620.

 

El origen del topónimo , según Joan Corominas, viene de la palabra refet que deviene de la palabra latina refectus, es decir , vuelto a hacer.

El actual Refet en la comarca de la Noguera, antiguamente se llamaba Malfet (doc. Siglo XII, firmado en Balaguer "Ego Ponç de Malfeit"), el mismo topónimo que la población urgellenca fronteriza con el municipio de Artesa de Segre.

Ambos lugares tenían este nombre como consecuencia de que la mayor de las edificaciones estaban mal construidas, y fue necesario reformarlas con buena construcción, en lugar de Refet se reflejó el cambio estructural en la nomenclatura explicitando el "vuelto a hacer". No fue el caso de la actual Mafet que para desfigurar el sentido peyorativo de la palabra eliminó la letra ele.

Parece que hay restos del antiguo castillo pero no consigo localizarlos. En los alrededores de la iglesia si que encuentro un mirador, lleno de flores, desde donde se pueden disfrutar unas buenas vistas.


Mafet es el nombre de un pueblo que representa el paisaje de la infancia de Guinovart, importante pintor de la zona. La Guerra Civil española alteró profundamente la vida de su familia, que tuvo que refugiarse en el campo y buscar protección en una naturaleza de raíces campesinas y populares que se ha convertido en el elemento en torno al cual giran los diferentes aspectos de su producción. En Mafet, el rastrojo, el grano, la paja y el trigo se mezclan con la tierra y el barro y se ordenan sobre la tela para transmitir la huella de los parajes vividos. Mafet nos hace partícipes de un lugar que la memoria intemporaliza, un lugar de sensaciones tangibles, intensamente vividas.